Ser voluntario es una de las mejores cosas que me ha pasado en mi vida

Experiencias personales

No trabajes gratis, dicen algunos. Quizá no sepan qué significa ser voluntario, o quizá no tienen muy claro que en esta vida no todos queremos cobrar por todo lo que hacemos. A veces tenemos suficiente con cobrar la satisfacción que nos genera ayudar a los demás, dar un servicio a la sociedad, a una persona o incluso a una empresa.

Llevo desde los 15 años siendo voluntario en una u otra parte. Mi primera experiencia como voluntario en una asociación fue en Ràdio Televisió Cardedeu, y actualmente estoy con la Associació de Voluntaris de Protecció Civil de Girona. De hecho, ayer y hoy he estado colaborando con ellos: dos días, siete horas el primero, doce horas el segundo.

¿Qué dice alguien cuando le hacen trabajar doce horas seguidas, cobrando? Pues, para mi, la experiencia de trabajar doce horas seguidas, sin cobrar nada de nada, ha sido muy gratificante.

No regales tu tiempo, dicen otros. Muy equivocados están: regalar mi tiempo es la satisfacción más grande que tengo. Regalarlo a mis amigos, a mi familia, por supuesto. Pero también regalarlo a conocidos que necesitan una ayuda en algo. Incluso, ¿por qué no?, regalarlo a desconocidos a quienes puedo ayudar con mi tiempo y mi dedicación. ¿Es necesario tener siempre una remuneración detrás? Yo tengo la respuesta muy clara.

Ser voluntario desde hace muchos años me ha enseñado mil y una cosas. En cada evento, en cada servicio, uno aprende algo. Aprende a dar, aprende a recibir, aprende a ayudar o a ser ayudado. Aprende a aprender, y aprende a desaprender. Y a aprender se aprende aprendiendo.

Tu trabajo tiene un precio digno, dicen los de más lejos. Por supuesto, tiene un precio. Y en el fondo, un precio muy alto y muy digno. Pero si puedo y quiero regalarlo, si puedo y quiero ayudar a otras personas, mi trabajo no tiene precio. Ayudar a los demás es la mejor forma de poner un precio digno a tu trabajo.

¿Y qué ganas haciendo esto? ¿Ganas puntos para algo? Hoy me lo han preguntado. No lo sé. De hecho, no me importa. Porque ser voluntario no es lo que ganas, sino lo que das. Y cuando das, lo ganas todo. Cuando das, ganas tú, y gana toda la gente que te rodea.

Ser voluntario no tiene precio. Ser voluntario es la mayor satisfacción que uno puede vivir, dando siempre sin esperar nada a cambio.


Jordi Sánchez

Soy director editorial en Difoosion, donde coordino al equipo de editores y gestiono el contenido de la red de blogs. Mi pasión es la productividad y ayudar a la gente a ser más productiva en OrganizacionPersonal.com. Me encanta vivir la vida a mi manera, disfrutando del día a día y con una palabra clave que me define: la libertad. ¿Una virtud? Me gustan muchas cosas. ¿Un defecto? Me gustan demasiadas cosas.

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